Haciendo un pensamiento

Soy consciente de que tengo una forma de ver el mundo superior a la de los demás. Y digo superior, no diferente. Y cuando alguien con una autoestima tan baja como la mía utiliza la palabra “superior” para describirse no suele confundirse. Con esto no me estoy refiriendo a que yo tenga una opinión irrefutable sobre: política, sociedad, economía, etc… No. No soy sociólogo ni experto en ciencias políticas, ni experto en nada en lo que no lo sea. Mi opinión es tan vulnerable y respetable como la de cualquier otra persona en temas de los que no soy entendido.

Pensador

Tampoco es una afirmación para elogiar mi inteligencia, pese a que tengo un corficiente intelectual muy superior a la media -según los tests, claro-, pero no me estoy refiriendo a eso. Gente inteligente hay bastante. Además de que existen muchos tipos de inteligencia, y por ejemplo, la emocional no se me da excesivamente bien… Entonces, ¿a que me estoy refiriendo? No sabria describirlo con exactitud. Quizas un neurólogo podría ayudar. Soy una persona que tiene una capacidad extraordinara para absorber todos los estímulos externos con una nitidez y rapidez asombrosa. Mi cerebro funciona a mil por hora y siempre necesita estímulos nuevos. Tengo buena memoria. Asocio conceptos a una velocidad de vértigo. Explico situaciones cotidianas mediante fórmulas matemáticas. Hago teorías científicas de casi todo. Tengo una necesidad natural de entenderlo todo. Una inquietud y curiosidad casi enfermizas. Me paso el día analizando y meditando.

Toda esta actividad cerebral viene acompañada de una sensibilidad extrema. Mi sistema nervioso es en su conjunto un volcán. Esta forma de ser me ha permitido experimentar sensaciones que estoy seguro que pocos seres humanos conocen o ni siquiera pueden imaginar: abstracciones extremas, despersonalizaciones, alucinaciones, amor extremo, sufrimiento exagerado… A veces es duro, pero no lo cambio por nada. También me ha traido problemas todo esto. Suelo hacerme el tonto porque es la única forma que tengo de sobrevivir, o al menos la única que yo conozco dada mi forma de ser, con sus múltiples carencias también. Y suelo hacermelo con prácticamente todo el mundo. Para no llamar la atención. Para controlarla. Para parecer normal. Todo esto me lleva a cierta desadaptación social, que un día fue calificada hasta como patológica bajo el término “fobia social”.

Siempre busco experiencias nuevas y encontré un campo muy amplio tanto en el sexo como en las drogas. Formas de evadirme de esta realidad que suele aburrirme y me parece lenta y soporífera en la mayoria de los casos y asimismo una manera de sentir y experimentar al máximo. Leña para un insaciable SNC. No paro. No puedo parar. Me mueve el conocimiento, la experimentación y la curiosidad. Tengo casi 2 carreras y un máster. Estudio doctorado y otro máster. Trabajo investigando. Ahora me he matriculado en árabe. Colaboro con revistas científicas. Estoy escribiendo dos libros. Monté una empresa con 25 años. Hago guiones de documentales. He dado diversas conferencias por el mundo con mi corta edad. Entreno en el gimnasio para competir (las endorfinas son un estimulo más). Viajo a lejanas culturas para llenar este inquieto cerebro de cosas…. Pero siempre quiere más. Y yo me pregunto: ¿Por qué la gente normal se conforna con su vida normal? Yo no podría. Y a veces los envidio. Yo voy permanentemente en busca de un estímulo o una felicidad que yo mismo voy alejando cuando estoy a punto de tocarla. Siempre quiero más….