Flores de cristal

En ocasiones puedes encontrar en tu vida personas cuyo interior es como una flor de cristal. Bonito. De una belleza que va más allá de lo normal. Con tanto que aportar que a veces asusta. Esas personas con las que te pasarías horas y días hablando. En las que siempre hay un poco más que rascar e incluso en los días más monótonos parecen tremendamente interesantes.

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Pero ocurre que esas flores son de cristal. Tan frágiles como su propia mente. Como nuestra propia mente.

En mi vida he encontrado 3 flores de cristal. No sabría decir cual de ellas me ha impactado más, cual ha llegado más al fondo de mi corazón, de mis emociones. Ni cual de ellas era más frágil.

¿Como conservar la belleza de aquello que está destinado a romperse en pedazos? ¿Cuanto esfuerzo es recomendable invertir en la preservación de estos ejemplares? ¿Hasta que punto una deslumbrante belleza justifica todo lo demás? Y por último. ¿En que manera, el hecho de ser de cristal, influye en la propia majestuosidad de la flor?

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