Yo decido. Sin tener por qué.

Hola de nuevo. Siempre te escribo cuando estoy mal, amigo blog.

maxresdefaultSólo hay que ver por encima todos los textos que hay en este blog para darse cuenta de que es así, quitadas las tonterías, las barbas y demás, los textos profundos son tristes.

Ya me decía mi padre hace unos años que sólo escribo de emociones cuando estoy mal, y que le gustan las cosas que escribo pero que algún día le gustaría verme escribir algo en un estado anímico de felicidad, para que no sean textos tan tristes.

Es cierto que yo he funcionado un poco así. Cuando he estado bien he estado bien, y punto, he hecho mis cosas del día a día. Demasiadas. Me he dedicado a mis hobbies. Demasiados. Y no me he parado a pensar. Me he acomodado. Cuando he estado mal ha sido cuando mi cabeza se ha parado, y entonces si, se ha puesto a pensar. Ha sido cuando me he analizado. Cuando he estado más introspectivo. Cuando he aprendido de los errores. A veces el problema ha sido que si he pasado demasiado tiempo sin estar mal se me han acumulado las cosas que analizar y luego es como una avalancha…

Hoy es diferente. Hoy no estoy mal. Estoy bastante bien. Y por vez única puedo estar analizando mi interior y contento, sin distracciones y con algo más de objetividad. No tengo claro que voy a escribir aquí hoy, en este alocado, feo y desordenado blog que es como un diario personal de lo absurdo, pero bueno, vamos allá, improvisemos.

El Viernes mi jefe se fue a casa temprano, sobre las 4 o las 5 de la tarde estaba abandonando el laboratorio. Y antes de irse me dijo: “Con tu permiso yo me voy a retirar ya, que estoy cansado”. A lo que yo contesté: “No tienes que pedirme permiso, el jefe eres tú”. Y su respuesta fue: “Efectivamente, pese a no tener que pedirte permiso lo he hecho, y eso es algo que deberías valorar. Pese a no tener que construir la frase así y poder haber salido por la puerta sin más, te he pedido permiso”. Él decidió expresarse así, sin tener por qué.

Esta anécdota es un poco absurda pero enlaza con otra conversación que tuve con un amigo hace escasos días. Él me contaba que había sido su aniversario de pareja y ella le había regalado una notita que decía:

“Se que también podría ser feliz sin ti, que me iría bien.
Pero, aun así, yo decido estar junto a ti.

Por muchos años más de ‘también me iría bien sin ti’.”

Es muy cursi, si, pero es bonito, y encierra un conjunto de claros e importantísimos mensajes que todo el mundo debería tener en cuenta para su bienestar: 1) Nadie NECESITA a nadie para ser feliz, se puede ser feliz sin cualquier persona, aunque a veces no lo parezca. 2) La elección de estar con alguien debe ser meditada y decidida libremente, y siempre en el momento que sientas que sin esa persona también te iría bien, de otra forma no es una elección libre ni sincera, sino condicionada por una dependencia.

Dicho esto, me encuentro en un momento de cambios en mi vida en el que me he propuesto firmemente decidir libremente de una vez por todas, y redefinir, sin dependencias, los aspectos que no me gustan. A día de hoy:

Yo decido abandonar temporalmente mi trabajo como científico y dedicarme (quizás) a la organización de viajes. Aunque se que en la ciencia también me iría bien. Lo hago sin tener por qué.

Yo decido abandonar las obligaciones que me roban tiempo y parte de mis hobbies, así como renunciar a algunos puestos de dirección para tener más tiempo para mi. Todo el tiempo que no he tenido en los últimos años. Se que si continuase con mi ritmo de vida también me iría bien, pero quiero probar. Sin tener por qué hacerlo.

Yo decido mudarme a Barcelona. Aun sabiendo que si siguiese en Málaga me iría bien, como siempre me ha ido bien allí. Porque quiero, sin tener otro por qué.

Yo decido a quien amar. Independientemente de todo. Con la mente serena. Decisión conjunta de cabeza y corazón. Sabiendo, por fin, que sin ella también puedo ser y soy feliz. Y si, sin tener por qué.

Yo decido cuando escribo para expresarme. Incluso estando contento. Sin tener por qué.

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¿Por qué España es una mierda?

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  1. Porque el modelo de Estado es la monarquía. La monarquía es por definición un concepto anti-democrático y anti-igualitario basado en épocas medievales, dando privilegios a una familia y sus descendientes sobre el resto de la población y privando a los ciudadanos de su legítimo derecho a elegir a su jefe de Estado.
  2. Porque no existe separación real entre Estado y Religión. El Estado ingresa a las cuentas de la Iglesia Católica unos 15.000 millones de Euros al año en subvenciones. La decaración de la renta te permite dedicar parte de tus impuestos a esa organización religiosa (y no a otra) en impresos oficiales. Y por defecto, si no se marca ninguna opción, el 50% será destinado a ello.
  3. Porque lo definido como fiesta nacional consiste en torturar y asesinar a un mamífero superior bajo la sádica y atenta mirada de un público entregado.
  4. Porque es el segundo país de Europa en porcentaje de pobreza infantil.
  5. Porque existe por ley una sanción económica para todo aquel que decida instalar fuentes de energía renovables. En contra del sentido común, del desarrollo y del propio planeta. Sólo para conservar el poder económico de las grandes eléctricas.
  6. Porque la ley electoral que regula los comicios es injusta y poco democrática. La asignación de escaños da poder a minorías poco representativas y quita poder a partidos emergentes, favoreciendo un bipartidismo histórico. Del mismo modo que incluye listas cerradas, el caldo de cultivo para la endogamia y la corrupción.
  7. Porque existen instituciones públicas sin utilidad real que generan un gasto público extremo y que son mantenidas por intereses económicos personales: el Senado, las Diputaciones Provinciales, etc…
  8. Porque es un país en el que la información deportiva ocupa más espacio en los informativos que la Ciencia.
  9. Porque las fuerzas de Seguridad del Estado violan los derechos humanos: agreden, torturan, ocultan su identificación, humillan, infiltran agentes para fomentar la violencia, etc… Y mantienen su impunidad.
  10. Porque no hay una división de poderes real. Existen jueces progresistas y conservadores.
  11. Porque la gestión económica del País regala dinero a la banca e Iglesia y lo retira de los Hospitales, Colegios y Centros de Investigación.
  12. Porque se permite abiertamente la estafa pública, el engaño y el robo. Sin pudor. Permitiendo la videncia en televisión, el tarot, la venta de productos homeopáticos en las farmacias. Todo de forma legal. Enriqueciendo a personas que basan su profesión en el engaño y la mentira.
  13. Porque el ciudadano medio no sabe lo que es un PhD.
  14. Porque es una sociedad en la que se premia la mediocridad y se penaliza la inteligencia y el esfuerzo. La televisión es muestra de ello. La vulgaridad gana. La cultura y la ciencia se van del país en busca de un futuro.
  15. Porque existe una Ley que limita los Derechos Humanos Internacionales.
  16. Porque es el cuarto país de Europa con menor nivel educativo según el informe PISA.
  17. Porque según la (irónicamente llamada) Ley de Seguridad Ciudadana, yo puedo ir a la cárcel por el título de este artículo.

Nunca nadie

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Nunca nadie me ha hecho sentir lo que tú.

Nunca nadie me ha mirado con tanto deseo.

Nunca nadie ha hecho estremecerse mi cuerpo de esta forma.

Nunca nadie ha despertado en mi tanta curiosidad.

Nunca nadie sabrá lo fuerte del lazo invisible que nos une.

Nunca nadie me había querido de esta manera.

Nunca nadie había conectado tanto conmigo.

Nunca nadie me aportará lo que ahora mismo tú me ofreces.

Nunca nadie podrá quitarme la sensación de ser uno siendo dos.

Nunca nadie te hará el amor como yo.

Nunca nadie volverá a entrar en mi mente con sólo una mirada.

Nunca nadie será capaz de generar una tormenta en mi interior de nuevo.

Nunca nadie sabrá lo que es amar si no está dentro de nosotros ahora mismo.

Nunca nadie habrá leído tantas frases compuestas de palabras vacías seguidas como tú en este momento.

 

Nunca nadie sabrá la verdad. Nadie.

Desnudo. Un meta-post

Esta entrada del blog es un post que habla sobre los posts que aquí publico.

La palabra desnudo hace referencia al hecho de que este blog es un reflejo crudo de mí, y es lo que quiero dejar claro con estas líneas. También he añadido esa palabra porque llama la atención, porque mucha gente entrará al blog por haberla leído.

En los últimos días he vivido lo que significa que uno de tus posts se convierta en viral por las redes. Un blog como este, que tiene escasos 25 “Me gusta” en Facebook y que apenas conocen 4 gatos, de repente empezó a tener una cantidad brutal de visitas. Todo debido a un polémico artículo que he publicado (ver entrada anterior) sobre las mujeres maquilladas. Si os fijáis al final del artículo, ha sido compartido en Facebook miles de veces. Y la cantidad de comentarios que he recibido me ha desbordado, he tenido que dedicarme a moderarlos, no admitiendo la mayoría de ellos por contener insultos directos.

desnudo

Lo que pretendo con este post es transmitir un poco la idea global de este blog. Este blog no es un blog serio. Es un blog visceral, sin filtros, donde me muestro desnudo mentalmente, e intento que exista la menor diferencia entre mis pensamientos y lo que queda escrito. Esto hace que muchas de las cosas que digo sean políticamente incorrectas, sean obscenas, sean desagradables, porque no aplico filtro social, moral o cultural (intento no hacerlo en la medida en lo que me es posible). Es una lobotomía voluntaria. Escribo para mí y lo leen mis 4 amigos mas cercanos y algún curioso o morboso que pasa por aquí y se abona.

Soy responsable de otros blogs serios y con más seguidores. Como he dicho en alguna ocasión, este es el lado oscuro de Anibal. El lado del morbo quizás. Me muestro desnudo mentalmente. Es por ello que en este blog encontraréis posts donde se me ve: maleducado, prepotente, con miedo, inseguro, estúpido, arrogante, dolido, enamorado, con el corazón roto, avergonzado, valiente, etc… Porque son estados de ánimo y vomito emociones. Una vez alguien me enseñó que ningún ser humano ES. Todos somos como poliedros con diferentes (y a veces opuestas) caras. Seguro que puedes recordar una situación en la que has estado orgullos@ de ti por haber sido valiente, por ejemplo; y apuesto a que podrías indicar otra en la que has sido cobarde. ¿Eres entonces una persona cobarde o valiente? Todos somos todo un poco. Es por ello que pido que no se tome nada de lo que aquí expreso en serio o al pie de la letra, son momentos, son niveles de hormonas, de neurotransmisores, transcritos a texto. Soy lo que ustedes quieran que sea. Aquí simplemente tienen mi cerebro crudo abierto en canal a ratos. No traten de cocinar todo esto.

PD: puestos a la polémica -que últimamente salpica todo los que escribo- adjunto en el post mi foto desnudo.

¿Por qué no me interesas si te maquillas?

Bueno, el titular es un poco exagerado. Lo que sí es cierto es que he notado, empíricamente, que no trato igual a las chicas que se maquillan, llevan tacones, uñas cuidadas, escotes, faldas, etc. que a las que adoptan una apariencia más “natural”. Se trata de algo inconsciente, pero me ocurre. Si llego a un lugar, una fiesta, una reunión social, o de trabajo, familiar, etc… Tiendo a acercarme e interactuar con las chicas menos arregladas. En un bar/discoteca, jamás me fijo en las chicas con peinados perfectos, minifaldas y tacones de dos metros. Me pregunto por qué. Te explico por qué.

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  1. Estéticamente no me gusta. A mi me gustan las mujeres. No me gustan las muñecas de porcelana. No me gustan los payasos. No me gustan los indios cherokee. No me gustan los velocirraptores. Me gustan las mujeres.
  2. No quiero una barrera física entre tu piel y la mía.
  3. No quiero que tu perfume se me clave en la pituitaria y me impida oler otra cosa durante una hora.
  4. No quiero temer a romperte una uña si te cojo de la mano, con lo que te ha costado…
  5. No me gusta una almohada manchada de rimmel. Ah, y tus pestañas están bien de largas, no necesitas más, en serio.
  6. No quiero que pases frio.
  7. No quiero temer por tu cráneo a cada paso si el pavimento no es liso y llano.
  8. Me gusta la gente que va de frente. Sin complejos. Que se muestra como es y no considera a la persona que tiene delante el macho al que sacarle las plumas de pavo real.
  9. Porque me parece mucho más interesante que me lleves a la cama usando tu mente.
  10. Porque pienso en lo cambiada que te vería si el tiempo que dedicas a arreglarte lo dedicases a leer.
  11. Quiero que puedas saltar sobre mi espalda espontáneamente sin miedo a que se te destrocen cien mil cosas que llevas perfectamente colocadas.
  12. No quiero tener que pedir un taxi porque no puedes andar.
  13. Me gusta lo natural. Somos animales coño. Lo quieras o no.
  14. Puede que no lo seas, pero me pareces superficial. Es un prejuicio. Avalado por la experiencia.
  15. Al besar unos labios quiero sentir carne, no un pringue gelatinoso.
  16. Sois todas iguales. Cada temporada os comportáis cual manada. No se distinguiros con el mismo estampado. Y me gusta distinguir el grano de la paja.
  17. Tu amiga me interesa más.
  18. Te voy a seguir mirando a la cara, por muchos botones que te desabroches. No me interesa lo que hay ahí abajo. Quizás si no lo hubieses puesto en el escaparate…
  19. Creo que no te valoras.
  20. Al mirarte a los ojos prefiero buscar matices en los tonos de tu iris que en los del degradado de tu sombra de ojos.
  21. No se que pretendes. No es carnaval.

Ridículos

Los seres humanos.
Somos seres ridículos.
Disfrutamos cubriendo necesidades básicas.
Gastamos energías en cosas sin sentido.
Tenemos  pensamientos ridículos.
Costumbres ridículas.
Miedos ridículos.
Comportamientos ridículos.
Hobbies ridículos.
Tampoco más que el resto de seres vivos. Objetivamente. Ni menos.
Pero el creernos tan diferentes a ellos o especiales nos hace aún más ridículos.

Te quiero tal como eres

“Te quiero tal como eres”

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Esta frase tan escuchada, tan bonita, que representa el verdadero amor, aceptar a uno con sus defectos y virtudes…

Pues a mi me suena a conformarse.

Te quiero tal como eres. Te quiero. Tienes muchas mierdas, pero aun así fíjate como soy que te sigo queriendo. Tal como eres. Mi amor es sincero. No intento cambiarte. Me conformo con como eres.

Pues yo no soy mucho de conformarme. No tengo por qué querer a alguien obligatoriamente, tal como es. En el mundo hay 7.500 millones de personas y aumentando. Hay donde elegir a una persona a la que podamos decirle simplemente “te quiero” sin la coletilla “tal como eres”. Porque te diré una cosa, cuando tu estás enamorado de alguien no le quieres “tal como es”, simplemente le quieres, porque el “tal como es” te parece simplemente perfecto y no tienes la más mínima pega. Y no me refiero a que esa persona sea perfecta, porque nadie lo es, pero sí a que para las principales cosas que tu valoras lo es y no hay más que hablar. El resto es conformarse.

Ah, ojo, y otra cosa acerca de esta frasecita. “… tal como eres” es una expresión que nos encasilla y limita como personas. Uno puede cambiar su forma de ser, dejar de ser “tal como uno es” y pasar a ser de otra forma, es recomendable sobre todo si no te gusta algo de ti, para evolucionar como persona, y para que nadie tenga que quererte “tal como eras”. Nadie puede cambiar a nadie, ni debe, otra cosa es, si de verdad quieres a alguien y ambos estáis de acuerdo, ayudar a cambiar a esa persona o dejar que te ayude a cambiar a ti, en aquellas cosas que juntos penséis que uno u otro debe mejorar. Para mí eso es amor, y no el conformarse con la otra persona tal como es. Amor es mejorar juntos y amor es dedicar tu tiempo a ayudar a que ese “tal como es” de tu pareja sea mejor cada día, así como el tuyo. Y una de las principales virtudes que me hacen enamorarme y querer a alguien “sin más” es la capacidad de autocrítica y la disposición al cambio.

Porque los seres humanos no “somos” categóricamente. No nos pongamos etiquetas. Démonos esa oportunidad de ser polifacéticos y de cambiar,  así también esa otra de elegir al mejor ser del mundo para amar, sin conformarnos ni estancarnos.